viernes, 9 de octubre de 2009
jueves, 8 de octubre de 2009
miércoles, 1 de abril de 2009
Pau Sanromán, espero vuestros comentarios, gracias.
La necesidad de recuperar el keynesianismo
por: Vicenç Navarro
Introducción: Las causas de la crisis
Se está generando una nueva sabiduría convencional en España que asume que la solución de la crisis económica y financiera que estamos padeciendo requiere unas políticas de austeridad del gasto público y una moderación salarial. Diariamente se publican artículos en la prensa que subrayan la necesidad de “apretarse el cinturón”, la expresión preferida de aquellos que están pidiendo unas políticas de austeridad, con reducción del gasto público y reducción de los salarios. Las voces más potentes en este coro son las procedentes del mundo financiero. En Europa, el Banco Central Europeo, y en España, el Banco de España, han tomado el liderazgo en estas llamadas a la austeridad.
En frente de esta avalancha ideología es importante y urgente que se informe a la ciudadanía que las propuestas que la comunidad bancaria europea (incluyendo la española) están presentando para resolver la crisis financiera y económica profundizarán todavía más la desaceleración del crecimiento económico en España y en la Unión Europea, aumentando el desempleo. Tanto el Banco Central Europeo como el Banco de España están proponiendo medidas para resolver la crisis financiera y económica que incluyen la reducción del gasto público, la disminución de los salarios, una mayor desregulación de los mercados de trabajo, la privatización de los servicios públicos (como la sanidad) y de las transferencias públicas (como las pensiones), el encarecimiento del coste del dinero, y la desregulación de los mercados financieros. Según tales instituciones financieras, tales medidas estimularán la actividad económica y reducirán el desempleo. En realidad estas propuestas no son nada nuevas. Las políticas que proponen son las mismas que han estado proponiendo durante los últimos treinta años y que han sido responsables del gran crecimiento del desempleo en la mayoría de países de la Unión Europea. Europa, que había tenido un desempleo mucho menor que EUA durante el periodo 1950-1980, pasó a tener un desempleo mayor que EUA durante el periodo 1980-2007 cuando tales políticas (iniciadas por el Presidente Reagan en EUA y la Primera Ministra Margaret Thatcher en la Gran Bretaña) fueron aplicadas por la mayoría de gobiernos de la Unión Europea.
La evidencia acumulada sobre el impacto negativo de tales políticas es muy robusta. Tales políticas liberales han conseguido unos resultados contrarios y opuestos a los que esperaban. (Ver el libro Navarro, V. (ed) Neoliberalism, Globalization and Inequalities. Consequences for Quality of Life. Baywood 2007). El crecimiento económico ha disminuido y el desempleo ha aumentado en la UE. Lo que sí consiguieron estas políticas liberales fue un crecimiento muy notable de las rentas empresariales, muy en especial las financieras, a costa de las rentas del trabajo, alcanzando unas desigualdades de renta inexistentes desde principios del siglo anterior (durante la época que desembocó en la Depresión). Las desigualdades de renta en el año 2007 alcanzaron niveles sin precedentes en la mayoría de países de la OECD que aplicaron tales políticas, teniéndose que remontar al año 1929, año que se inició la Gran Depresión, para encontrar niveles semejantes. Hoy muy pocos economistas en el mundo niegan que las desigualdades sociales, tanto a nivel mundial como en la mayoría de países donde tales políticas se han desarrollado, hayan alcanzado unos niveles que no se habían visto desde principios del siglo XX. Y las políticas liberales citadas en el párrafo anterior han sido determinantes en el crecimiento de tales desigualdades. Es sorprendente que en España, tal realidad es todavía cuestionada por gran número de economistas que reproducen el pensamiento liberal que domina la literatura económica española, dominio que se explica por la enorme influencia que las empresas financieras tienen en configurar el pensamiento económico en la literatura económica. La banca y las cajas influencian el conocimiento económico en una manera semejante a como la industria farmacéutica influencia el conocimiento clínico en España. Los centros de estudios del Banco de España, así como de los bancos y de las cajas y las revistas profesionales que financian, influencian enormemente el pensamiento económico español, lo cual explica el gran dominio que el liberalismo económico tiene todavía hoy en nuestro país. No así en otros países como EUA, donde tal pensamiento liberal está muy desacreditado como lo muestra el resultado de una encuesta reciente realizada a economistas universitarios. Éstos atribuían la crisis económica al desarrollo de tales políticas liberales y muy en especial a la gran desregulación de los mercados financieros, iniciada por la Administración Reagan y expandida durante las Administraciones Bush (padre e hijo) y Clinton (Center for Economic and Policy Research. Washington D.C. 2008). Cuando en EUA, el liberalismo económico está claramente de capa caída, en España continua boyante, reproduciéndose incluso en muchas de las intervenciones públicas del equipo económico del gobierno socialista. Tal dominio ideológico del pensamiento económico se refleja en esta nueva sabiduría convencional que se está creando en España (con su llamada a apretarse los cinturones), reproducida fielmente por las enormes cajas de resonancia que aportan los medios de información y persuasión próximos a aquellos grupos de presión.
El gran error de las propuestas que se están haciendo para resolver la crisis.
El gran error de esta nueva sabiduría convencional es que basa sus recetas económicas de austeridad en una interpretación equivocada de las causas de la crisis económica y financiera. Atribuye la crisis a un exceso del gasto público y a una falta de modernización salarial, que crea un exceso de la demanda que debe reducirse. La causa de la crisis es, sin embargo, la escasez de tal demanda. En realidad, la crisis económica actual es muy parecida a la que ocurrió en el periodo de principios del siglo XX, conocida como la Gran Depresión. Las causas de aquella crisis están bien documentadas en los trabajos de James Galbraight, entre otros. Las políticas públicas del gobierno federal de EE.UU. que incluyeron políticas de reducción del intervencionismo público y desregulación de los mercados, incluyendo mercados financieros, crearon una enorme concentración de la riqueza y de la renta nacional en aquel país. Las rentas del capital (y muy especialmente del capital financiero) aumentaron espectacularmente a costa de las rentas del trabajo, tal como ha ocurrido en el mundo en los últimos treinta años. Ello significó que mientras los bancos tenían mucho dinero (los ricos tienen menos necesidades de consumo y ahorran gran cantidad de su renta, que depositan en los bancos), la mayoría de la población no tenía suficiente para llegar a fin de mes (como está ocurriendo, también, ahora). Se creó lo que se llama un problema grave de demanda. La gente no tenía dinero para comprar y estimular el crecimiento de la producción y del PIB. La moda intelectual en los medios de comunicación próximos a la banca sostenía que el sector público debiera ser lo más pequeño posible, tal como creía y continúa acentuando el dogma liberal. Ni más ni menos como ahora. Las propuestas de la comunidad bancaria de ahora ya se experimentaron entonces con el resultado por todos conocido: la Gran Depresión Mundial. En realidad, la gran concentración de la banca creó una crisis del mismo sistema bancario, creando el desplome de gran número de bancos que no pudieron competir con los grandes conglomerados financieros que se estaban creando.
La solución liderada por el Presidente Franklin Roosevelt a aquella crisis fue aumentar la demanda. Se redistribuyeron las rentas para que la población asalariada tuviera más capacidad de consumo, y se aumentó el gasto público, a través del establecimiento del estado del bienestar (el “New Deal”) y más tarde de la II Guerra Mundial, que facilitó el gran intervencionismo del sector público que fue el que resolvió la crisis, iniciándose la llamada época dorada del capitalismo, que duró hasta finales de los años setenta. Los mercados laborales y los mercados financieros fueron regulados. Los primeros garantizaron unos salarios y una protección social que facilitaron la demanda y el estímulo del crecimiento económico. Salarios altos forzaron una mayor inversión empresarial que determinó una mayor productividad (al revés de lo que se cree en España, que asume que la baja productividad es la causa de los bajos salarios, revirtiendo la causalidad, pues es precisamente el salario alto el que fuerza al empresario a aumentar la productividad del trabajador). Y la regulación de los bancos, con clara supervisión por un Banco Central llamado Federal Reserve Board que tenía (y continúa teniendo) como objetivo el estimular el crecimiento económico, además de controlar la inflación. Tal como había indicado el Presidente Franklin Roosevelt, “hasta ahora nos habían dicho que el egoísmo y el individualismo eran necesarios para conseguir una economía eficiente. Lo que hemos visto es que, por el contrario, es la solidaridad la que es condición necesaria para tener una economía eficiente” (discurso del Presidente Roosevelt en Chicago en el congreso de los sindicatos estadounidenses de 1942). Fue durante esta época que se desarrolló el estado del bienestar en la mayoría de los países desarrollados. Y fue también durante esta época (el periodo 1950-1980) que la calidad de vida de las poblaciones de tales países mejoró sustancialmente, basándose este mejoramiento social y económico en un pacto entre el mundo empresarial y los sindicatos que fue roto más tarde, en los años ochenta, por el mundo financiero y empresarial, bajo la dirección política del Presidente Reagan en EE.UU. y la Sra. Thatcher en Gran Bretaña. A partir de entonces se introdujeron políticas públicas encaminadas a debilitar la intervención del estado, desregulando los mercados financieros (de manera que los bancos pudieran hacer lo que quisieran, con escasa regulación) y desarrollando políticas altamente regresivas que incrementaron enormemente la renta de los ricos a costa de la renta de los trabajadores. También se hicieron reformas fiscales que beneficiaron enormemente a las rentas superiores. El tipo máximo, en el promedio de los países de la OECD, bajó del 67% en 1980 al 43% en el 2000 (en EUA pasó del 70% al 35%, y en España pasó del 66% al 35%, el más bajo de la OECD, junto con EEUU), incrementándose enormemente las rentas disponibles del sector minoritario de la población que gozó de gran renta. Los salarios, por el contrario, se mantuvieron constantes o se redujeron, según el país, forzando un mayor incremento del número de horas por trabajador (España es el país de la UE-15 en el que un trabajador trabaja más horas al año, 1814 horas, habiendo aumentado diez horas desde los años ochenta) y un incremento de miembros de la familia que trabajaron para mantener la misma capacidad adquisitiva, la cual, a pesar de estos factores se mantuvo constante y/o se redujo, según el país.
Resultado de esta situación, nos encontramos, como ya pasó a principios del siglo XX, con una enorme polarización de las rentas. En un extremo nos encontramos con un sector de la población muy pequeño que tiene enormes rentas. En el otro lado, la mayoría de la población trabajadora que tiene problemas para llegar a fin de mes. En medio, unas clases medias que se están reduciendo. Esta situación alcanza una situación extrema en EUA donde un tercio de la población sería pobre si se utilizara la definición de pobre que se utiliza en la UE. EUA es el país más desigual de la OECD. España es uno de los más desiguales de la UE.
Puesto que no hay suficiente crecimiento de la demanda de productos, nos encontramos con que hay una crisis de producción, es decir, una crisis resultado de que no haya suficiente demanda para los productos producidos en las empresas productivas. Ello implica que los beneficios que existen en el mundo productivo (el mundo empresarial que produce bienes y servicios) son relativamente bajos lo que explica que la gente que tiene mucho dinero no invierte en empresas productivas sino en inversiones que no son productivas sino especulativas, que tienen una rentabilidad mayor. Invierten en terrenos, por ejemplo, para venderlos más tarde, cuando el precio de tales terrenos aumenta. Lo mismo ocurre en cuanto a inversiones especulativas (sean estas acciones en empresas.com o en vivienda, o en petróleo, o en alimento) que no intentan estimular la producción sino la acumulación de la propiedad para poder venderlas más tarde y a mayor precio. Se van creando así precios artificiales, llamadas burbujas, que van explotando una tras otra, creando crisis que se van acumulando hasta llegar a explotar, esta vez muy espectacularmente, al coincidir varias a la vez. Parodiando la famosa película, La perfecta tormenta, estamos ahora viendo la perfecta tormenta económica y financiera.
La solución de la crisis: la expansión de la demanda
La solución ahora pasa, como durante la Depresión, en una re-regulación de los bancos (incluyendo la reducción de sus exuberantes beneficios: la banca ha sido la actividad empresarial con beneficios más altos en los últimos treinta años), y un incremento del gasto público, un incremento de los salarios (con aumento de productividad) y una reducción del precio del dinero, precisamente lo opuesto a lo que la banca está pidiendo. Es alarmante, por cierto, que todos los jefes de la Oficina Económica de Zapatero procedan de la banca y ahora el “grupo de sabios”, que tienen que hacer propuestas al Gobierno de cómo resolver la crisis, procedan en su mayoría de la banca y de las cajas. Esto es equivalente a pedirle al zorro que proteja las gallinas del corral (ver el excelente artículo de Juan Torres, “Los economistas de Z” en Sistema Digital). Es un indicador del gran poder que tiene la banca que ningún partido mayoritario esté hoy pidiendo en España un aumento del gasto público. El gran debate acerca de este gasto es entre los que quieren reducirlo (el PP) y los que quieren mantenerlo (el PSOE), pero ninguno de ellos está pidiendo aumentarlo, y ello en el país que tiene el gasto público por habitante más bajo de la UE-15. El aumento del gasto público es esencial para que haya un estímulo económico. Es importante subrayar este hecho porque la experiencia japonesa ha mostrado claramente que la necesaria reducción de los intereses bancarios para estimular la economía no es suficiente, a no ser que haya también un aumento del gasto público. La distribución de la Renta en España es tan concentrada (como señalé antes, España es uno de los países con mayores desigualdades de renta en la UE-15) que no es suficiente una bajada de intereses que abarate el precio del dinero para aumentar de una manera significativa la demanda. La escasa capacidad de consumo por parte de las clases populares requiere un incremento notable del gasto público. La desgravación de 400 € por persona que aprobó el gobierno español, era parte de esta política de estímulo de la demanda. Pero esta medida, además de ser regresiva (pues es equivalente a que se diera un cheque igual para todos los ciudadanos, independientemente de su ingreso), tendrá un impacto estimulante menor. La medida, prácticamente idéntica realizada por la Administración Bush (que inspiró al Sr. Zapatero) y que en aquel país, significó un aumento del gasto público equivalente a un 1% del PIB, fue escasamente estimulante. La razón de ello (además de ser una cantidad limitada) fue que el gasto fue poco discriminatorio y que, al ser regresivo, no tuvo gran impacto en la capacidad de consumo de las clases populares que son las que, al tener menos renta, consumen la mayoría de lo que reciben. De ahí que las medidas más eficaces sean políticas redistributivas que transfiera fondos de las clases adineradas (que ahorran más que consumen) a las clases populares (que consumen más que ahorran).
De ahí que debieran revertirse las políticas fiscales regresivas que se han aprobado en los últimos quince años (que han contribuido al crecimiento de las desigualdades de renta en España), e incrementar la inversión pública y muy en especial en los servicios públicos a fin de crear empleo. Aquí me permito hacer otra aclaración. Hay varias maneras de aumentar el gasto público. La más rápida pero no necesariamente la más estimulante, es aumentar las transferencias públicas, dando cheques a la población. El otro es a través de inversiones públicas que en España se interpreta, en general, en inversiones en infraestructuras (AVE, transportes, etc.). Pero mucho más eficiente para estimular la economía es invertir en servicios públicos, y muy en especial en servicios públicos del estado del bienestar, como sanidad, servicios de dependencia, servicios sociales, escuelas de infancia, y otros, que utilizan muchos recursos humanos. Es ahí la gran cantera de empleo que en España está muy poco desarrollada. En este sentido la política de Zapatero de reducir un 30% la creación de empleo público es profundamente errónea y va en sentido opuesto al que debiera hacer. España es el país que tiene un porcentaje menor de la población activa empleada en los servicios públicos del estado del bienestar (sanidad, educación, servicios sociales, escuelas de infancia y servicios domiciliarios). Sólo un 9% comparado con 15% en el promedio de la UE-15 y 25% en Suecia. Reducirlo todavía más es un enorme error no sólo social (España, treinta años después del fin de la dictadura, continúa estando a la cola de la Europa Social), sino también económico. Es ahora, precisamente, cuando el gasto y empleo públicos debieran aumentar a fin de estimular el consumo de las clases populares.
Este aumento del gasto público se debiera financiar mediante la reversión de las políticas fiscales regresivas que se han realizado esos años, así como mediante un aumento del déficit del estado y de la deuda pública (permitiendo un mayor endeudamiento del Estado, a todos los niveles, central, autonómico y local). Un ejemplo de la necesaria reversión es la recuperación del impuesto sobre el patrimonio que se ha anulado bajo la falsa premisa que tal eliminación beneficiaría primordialmente a las clases medias. Según un documento presentado en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo de El Escorial, este julio pasado, por técnicos de hacienda del Ministerio de Hacienda, expertos en tributación, tal impuesto significó en el año 2005 un ingreso al Estado de 1.442 millones de euros. Según el mismo informe, tal impuesto fue en aquel año 2005, altamente progresivo, de ahí que su eliminación beneficiara predominantemente a las rentas superiores que acumulan la propiedad gravada, y ello a pesar del enorme fraude fiscal (pues sólo 727 propietarios de un total de 3.290 declararon tener una vivienda de más de 10 millones de euros). La mayoría de las clases populares, cuya propiedad es inferior a 300.000 euros (y que tributan en este concepto menos de 80 euros), quedarían escasamente afectadas por la eliminación de este tributo. Los fondos de este tributo eran asignados a las CCAA que tienen la responsabilidad de gestionar los servicios públicos del Estado del Bienestar. Tales fondos, de no haberse eliminado, podrían haberse utilizado por tales CCAA para mejorar la financiación de los servicios a las personas dependientes, exigida por la Ley de Dependencia y que el Estado Central financia con una cantidad de 1.200 millones de euros, a todas luces insuficiente. De no haberse eliminado tal impuesto, los fondos derivados del patrimonio podían haber ido a financiar los servicios de dependencia de las CCAA, hoy claramente insuficientes. Estos servicios a la dependencia crean gran cantidad de empleo que podría haber reducido el desempleo.
Otra fuente de ingresos debiera ser la eliminación del fraude fiscal que según tales expertos afecta al 20% de la actividad económica de este país (la más alta del a UE-15) y que significaría (su corrección) unos ingresos al Estado de 88.617 millones de euros al año (tanto por fraude fiscal como por Seguridad social, siendo la banca, por cierto, una de las instituciones que facilitan más en este fraude fiscal). Ni que decir tiene que la inversión de 88.617 millones en los servicios públicos tendría un impacto muy significativo en la corrección del subempleo (España se gasta 82.000 millones de euros menos en los servicios del estado del bienestar de lo que debiera gastarse por el nivel de desarrollo económico que tiene. Mientras que el PIB per cápita es el 92% del promedio de la UE-15, el gasto público es sólo el 72% y el gasto público social es el 68% del promedio de la UE-15). Es sorprendente el escaso esfuerzo que las autoridades tributarias de España han dedicado a la corrección de este fraude fiscal, lo cual solo puede entenderse por la excesiva influencia que los grupos económicos (como la banca y las inmobiliarias) y profesionales (profesiones liberales) tienen sobre las instituciones políticas. En ninguno de los países en los que he vivido durante mi largo exilio (Suecia, Gran Bretaña y Estados Unidos), el Presidente del Gobierno diría jocosamente “que en España los ricos no pagan impuestos” (declaraciones del Sr. Aznar en 2003). Según un informe internacional sobre el gasto público (Castles, F. (ed) The Disappearing State? 2007, España se gasta en la recolección de impuestos sólo un 0,05 del PIB, el más bajo de la OECD, y seis veces menos (en términos proporcionales) que Suecia. Los mismos expertos de Hacienda, en su exposición en El Escorial, fueron muy críticos de los responsables políticos de la Agencia Tributaria por las prioridades que establecen en las políticas de corrección del fraude, así como en el escaso compromiso con los recursos necesarios para resolverlo.
Otra de las medidas que debieran realizarse es la disminución de los intereses bancarios por el Banco Central Europeo, puesto que la justificación aportada por tal Institución para mantenerlos altos carece de apoyo empírico que la sustente. Las mayores causas del crecimiento de la inflación no son el crecimiento de la demanda, sino el crecimiento del precio del petróleo, y de los alimentos debido en parte a la actividad especulativa de los capitales financieros. Al BCE debiera exigírsele que, como hace el Federal Reserve Board en EE.UU., diera ahora prioridad a estimular la creación de empleo, en lugar de destruirlo, como está haciendo ahora. Y esta bajada de intereses debiera ir acompañada con políticas expansivas a nivel de toda Europa, subiendo el presupuesto de la UE de un 1% a un 5% del PIB, con el fin de realizar inversiones públicas que estimularan las economías europeas, propuesta realizada por un panel de economistas de EE.UU., Gran Bretaña, Francia y España en las mismas jornadas de El Escorial, donde se presentó el informe de los expertos haciendistas de la Agencia Tributaria Española. Y, lo más importante, sería que se estableciera una legislación por parte del Parlamento Europeo que permitiera convenios colectivos a nivel de toda Europa, facilitando un pacto social entre el mundo empresarial y los sindicatos a nivel europeo, condición sine qua non, para crear una Europa Social. (Ver el capítulo de V.Navarro. “Como está evolucionando la situación social de la Unión Europea” en Borrell, J., Europa en la Encrucijada).
Soy consciente de que estas propuestas se considerarán utópicas en el ambiente tan profundamente liberal y conservador que existe en las culturas económicas, políticas y mediáticas del país. Pero que las propuestas keynesianas hechas en este artículo sean consideradas utópicas en nuestro país define la naturaleza del problema, que es, en definitiva, el enorme dominio del pensamiento liberal en aquellas culturas. De ahí que se requiera una movilización de las fuerzas progresistas para cambiar la cultura política y económica que domina el país. Pero para ello se requiere que tales fuerzas progresistas se rearmen ideológicamente, abandonando su aceptación del dogma liberal que hegemoniza el pensamiento económico del país, incluso entre amplios círculos de izquierda.
domingo, 5 de octubre de 2008
ESPAÑA Y LA MEMORIA HISTORICA: UNA ASIGNATURA PENDIENTE EN DEMOCRACIA

una asignatura pendiente en democracia
Julián Chaves Palacios
(Universidad de Extremadura)
La Recuperación de la Memoria Histórica es un contenido de candente actualidad en nuestro país. Y lo es no solo por la aprobación en el Parlamento español, a finales del año 2007, de la “Ley de reconocimiento y extensión de los derechos a las víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura” y por la reciente providencia dictada por el juez Baltasar Garzón solicitando la identificación de los desaparecidos, sino también por la reivindicación, cada vez más diáfana y rotunda, de asociaciones y familias afectadas. Es importante resaltar este último extremo pues constituye el aspecto cardinal de unas medidas que tienden a dar cumplida satisfacción a esa demanda social tan justificada.
Una demanda fundamentada en la reivindicación por parte de familiares de republicanos represaliados en la Guerra Civil y Franquismo que hasta la llegada de la democracia no pudieron honrarles adecuadamente. Y aún hoy, con 30 años de existencia de nuestra Carta Magna, algunos sectores sociales de nuestro país, afortunadamente cada vez menos, miran con recelo, cuando no con distanciamiento, ese deseo de dar dignidad a quienes la perdieron de forma tan impune. Comportamiento que obedece a una lógica que hunde sus raíces en los mismos orígenes de la dictadura franquista, con la instrumentalización que los vencedores de la guerra civil de 1936-1939 hicieron de la historia y la memoria de ese conflicto armado, a través de una implacable política de olvido de la tragedia que se vivió en esos años y de justificación del golpe de estado de julio de 1936 que acabó con la República.
Con la muerte del dictador y el inicio de la Transición en España, dos conceptos tan recurrentes como memoria y olvido van a protagonizar el recuerdo de las consecuencias del conflicto de los años treinta. Se impuso una memoria oficial, alejada de cualquier atisbo de enfrentamiento, y un pacto de olvido. En suma, era necesario no adentrarse en ese pasado tan lejano en el tiempo pero tan presente en el sentimiento, pues la prioridad era establecer vías de entendimiento entre los españoles independientemente de su ideología con vistas a conseguir la necesaria reconciliación. Anhelo que se cumplió con evidente acierto, o al menos así lo ponen de manifiesto las tres décadas de existencia de la Constitución actual y la consolidación de un sistema de libertades, experiencia sin precedentes en la historia de nuestro país, que sin embargo no ha evitado que el recuerdo de esa contienda armada forme parte de la memoria colectiva de mucha gente, especialmente de aquellas que todavía buscan, afanosamente, a sus desaparecidos.
Nos estamos refiriendo, a fuerza de introducir precisión terminológica en cuestiones que a veces tienden a la confusión, a aquellas personas que desean saber el paradero de familiares fusilados de los que no consta referencia registral alguna, ni dejaron rastro de ellos. Demanda a la que han sido receptivas determinadas asociaciones creadas, en su mayor parte, hace tan sólo unos años, que conscientes de la necesidad de dar respuesta a esa reivindicación, supieron unir a los familiares e iniciar un proceso de recuperación del victimario que le llevó a abanderar no sólo su identificación, sino también la exhumación de fosas. Exhumaciones que ya se iniciaron, ante el oprobio que suponía para muchos no afrontar esa cuestión tan lacerante, en plena Transición, pese a no contar ni tan siquiera con permiso “oficial” para hacerlo, pero que ha tenido su eclosión desde que todo este proceso ha tomado verdadera carta de naturaleza.
Y afortunadamente esa dinámica, asentada originariamente en las familias de represaliados y grupos asociativos, se ha visto amparada por decisiones políticas y jurídicas que le han dado la deseada cobertura legal. Nos estamos refiriendo, en primer lugar, a la ya citada “Ley de Memoria Histórica”, que además de establecer reconocimientos a los afectados por la violencia en la Guerra Civil, ampliar las pensiones y regular la tan traída y llevada cuestión de los símbolos conmemorativos de esa contienda armada y sus protagonistas, aborda el inaplazable asunto de las fosas comunes, instando a las administraciones públicas a actuar en materia de exhumaciones.
Contenidos, pues, novedosos, para una Ley que fue criticada, curiosamente, tanto por determinadas organizaciones de izquierdas al no contemplar la anulación de los juicios franquistas (consejos de guerra) contra los republicanos; como por los partidos conservadores al entender que “reabre heridas del pasado”. Pero disquisiciones aparte, lo cierto es que por fin familias y asociaciones cuentan con un instrumento legal para acometer determinadas iniciativas que antes no tenían. Un paso, por tanto, en la buena dirección, que ha abierto fundadas esperanzas para que esta asignatura pendiente de nuestra democracia entre en vías de solución.
Nueva legalidad que se ha visto reforzada por la providencia dictada por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, por la que solicita, ante la denuncia presentada por trece asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica “por crímenes contra la Humanidad atribuidos al régimen del general Francisco Franco”, datos a varios ministerios y ayuntamientos, así como a la Conferencia Episcopal, sobre desaparecidos y fosas comunes de la guerra civil y posguerra. Una decisión cuanto menos controvertida, objeto de opiniones encontradas, que sin desear adentrarnos sobre su futura viabilidad, en el terreno social ha originado un fuerte impacto.
Y es que al socaire de esa decisión de Garzón, muchos familiares de represaliados que dudaban sobre si efectuaban o no la correspondiente demanda, se han decidido a reclamar su memoria. Todos quieren que sus “desaparecidos” consten en las relaciones que se van a entregar al Juez por parte de las asociaciones, y esa decisión, desde el punto de vista historiográfico e investigador, es preciso aprovecharla pues propiciará identificar a muchos represaliados cuya ejecución permanecía en el anonimato ante la falta de registro documental sobre su muerte. Un escenario, pues, novedoso, que independientemente de su final, permitirá ir conociendo el siempre complicado puzzle de la represión franquista y, por otro, da respuesta a unas familias necesitadas de que sus familiares desaparecidos sean identificados, exhumados sus cuerpos en aquellos casos en que todavía permanezcan en fosas comunes y, sobre todo, que se les dé la dignidad que perdieron de forma tan impune hace tantos años.
Currículum: JULIÁN CHAVES PALACIOS, es Profesor Titular en Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura. Sus investigaciones se han ocupado del análisis político y social de la realidad contemporánea durante los siglos XIX y XX, con una docena de libros publicados y diversos artículos, entre los que destacamos los trabajos dedicados al estudio de la guerra civil de 1936-1939 en sus diferentes vertientes. Su último libro publicado lleva por título Guerrilla y franquismo: memoria viva del maquis Gerardo Antón (Pinto), además de coordinar la obra colectiva Historia y memoria de la guerra civil en Extremadura: Badajoz en agosto de 1936 (2005).
viernes, 6 de junio de 2008
Carta de un Socialista a Monseñor Rouco Varela, Presidente Conferencia Episcopal
www.laicismo.org/PHP/p_documento.php?id=4938
si creeis conveniente, hacerme llegar vuestros comentario, y los hare llegar a Rafa.
miércoles, 4 de junio de 2008
APORTACIÓN DEL CEDESC A LA PONENCIA DE XI CONGRES DEL PSC
Texto político para debatir en el XI Congreso del PSC
Introducción
A tenor del Protocolo o Convenio de Colaboración acordado entre el PSC y el CEDESC, dentro del cual destaca la aportación de reflexiones y documentos políticos que sirvan como material de debate de la fase pre-congresual y en el marco del Congreso mismo, el CEDESC desea hacer una aportación (fruto del debate desarrollado en el seno de su Junta Directiva), a fin de combatir la confusión de conceptos respecto a cómo hay que definir el socialismo democrático; de dónde venimos, la razón de ser del socialismo y su papel en el actual momento y como objetivo final.
El CEDESC, reitera una vez más, que está firmemente comprometido en una triple actividad: la recuperación de la memoria histórica, el rearme ideológico de la sociedad y la defensa permanente de los valores del socialismo democrático.
Nuestra aportación pretende combatir el confusionismo ideológico que impera dentro de las filas de la izquierda y para unir nuestro esfuerzo a la de los sectores que, dentro del PSC, resisten a la tentación de considerar al mismo simplemente como un instrumento para concurrir y ganar elecciones, sino que la llegada al poder político es un medio de llevar a cabo una política social para la mayoría, y en especial para las clase trabajadora y otros sectores populares, sin olvidar la necesaria y simultánea transformación de la sociedad.
EL SOCIALISMO DEMOCRATICO
El socialismo democrático, en el actual contexto histórico, debe ser un proyecto político que, dotado de un programa máximo o finalista de terminar con las clases sociales, y la emancipación de la Humanidad en su conjunto, se comprometa por la terminación de la explotación de unos hombres y mujeres por otros u otras; luche también por: la salvaguarda de la naturaleza, con aplicación de políticas sociales para el bienestar de la sociedad y por la sostenibilidad, que asegure la vida en nuestro planeta para futuras generaciones; se oponga a la actual carrera de armamentos, las guerras, las expoliaciones de todo tipo; y haga realidad el establecimiento a nivel mundial, sin excepciones, del respecto de los derechos humanos y el reparto equitativo de los recursos humanos y de la tierra, mediante una planificación democrática de la economía y los recursos a nivel planetario.
La necesidad de un proyecto socialista a nivel planetario, viene justificado a tenor de los siguientes datos:
o En el año 2003, ¾ partes de la humanidad ya padecian los efectos de la globalización económica, que se manifestaban con los avatares de la pobreza.
o Mientras que en el Primer Mundo (Europa), sus países disfrutan del llamado Estado de Bienestar, ello se hace a costa de aproximadamente 3.000 millones de personas que pagan las consecuencias de nuestro “bienestar”.
o Hoy, con el alza de precios en cereales y de los principales artículos de primera necesidad, agravado con su intensiva utilización para obtener biocarburantes, es escandaloso y horrible el sufrimiento junto al hambre de la mayor parte de la humanidad.
o Hoy en día, en más de setenta países la renta por habitante es inferior a la de hace 20 años. En vez de acercarlos al Primer Mundo, los estamos alejando, pues la mitad de la humanidad vive con menos de 2 euros al día.
o La abundancia de bienes alcanza niveles sin precedentes. Cerca de 1/3 de los habitantes de los 4.500 millones de habitantes de los países en vía de desarrollo no dispone de agua potable. 1/5 parte de los niños no comen suficientes calorías ni proteínas, y unos 2.000 millones de individuos (1/3 de la humanidad) padecen anemia.
¿Es una fatalidad? En absoluto! Hay soluciones que deben tomarse con suma urgencia.
Según la ONU, el 4% de la riqueza del mundo está acumulada por las 250 mayores fortunas, que bastaría para cubrir las necesidades básicas de esta miseria global, en lo sanitario, nutricional, etc. Su costo no sobrepasaría el valor de 13.000 millones de euros, más o menos el gasto en perfumes de EE.UU. y Europa.
ANTECEDENTES QUE DEFINEN AL SOCIALISMO DEMOCRATICO
Aunque muchas de los logros conseguidos en la Revolución francesa, de capital importancia en su momento político, pues abolió el absolutismo monárquico en Francia (L´Etat c´est moi) y privilegios de la nobleza, iglesia y terratenientes, estableciendo la base de los actuales derechos humanos a nivel universal, conviene recordar que el socialismo nació para ir más allá, para luchar por la emancipación social de la clase trabajadora. Por ello es fundamental que, en todas las circunstancias en que el PSC haga introducciones históricas a sus textos políticos han de retrotraerse a la primeras experiencias y balbuceos de los socialistas utópicos, y en especial del socialismo científico, con sus insignes maestros Marx, Engels…, la creación de la I Internacional, así como el hito histórico que representó para el futuro de una España democrática y para la defensa de las condiciones de vida de los trabajadores y sectores desfavorecidos, la creación de la UGT (Unión General de Trabajadores) y del PSOE (Partido Socialista Obrero Español), fundados ambos por Pablo Iglesias en el 1.879,
Ello nos permitiría fijar unos ejes de reflexión, que posibilitaría un rearme ideológico y formativo respecto al por qué de la militancia en un partido socialista; qué grandeza tiene luchar por una sociedad sin explotación y sin guerras; a la par de tener como referentes a una serie de dirigentes singulares que han surgido de las filas del movimiento obrero, como referentes a difundir entre las nuevas generaciones.
El movimiento socialista, con diferencias en cuanto a ritmos y matices según sus diferentes corrientes, se ha caracterizado por una definición en los siguientes ámbitos:
1) Tener una concepción internacionalista de la lucha de clases y de la necesidad de contar con un programa máximo de abolición de la propiedad privada de los medios de producción y cambio.
2) Contar con una Programa Mínimo, en el que se consignaban las reivindicaciones sociales a conseguir en el período más inmediato, y según la correlación de fuerzas de la sociedad. Y que ello ha posibilitado el actual llamado “Estado de Bienestar” en la mayoría de países occidentales.
3) Una concepción internacionalista de su organización y acción (“Trabajadores de todos los países, uníos”), que es un antídoto frente al chovinismo, individualismo, nacionalismos y filosofías parecidas que han llevado a soldados-obreros de unos países a luchar contra los de otros. Es decir, la lucha simultánea por la libertad, la igualdad y la solidaridad, cuya defensa conjunta es lo que da un carácter progresista a dichos tres conceptos.
4) El respeto del derecho a la autodeterminación, como instrumento de que cada colectividad decida libremente sobre su futuro, que ha dado lugar a la terminación del colonialismo. Entendiendo asimismo que, la postulación de la independencia de un territorio de un Estado, en ocasiones puede ser una exigencia progresista y en otros casos, no. Y la opción del Federalismo como instrumento adecuado para la mejor articulación de las diferencias nacionales que subsisten en países de tradición fuertemente centralista, como ha sido España con su tradicional y trasnochado “Dios, Patria y Rey”.
5) Fortalecimiento de los Sindicatos, defensa de sus reivindicaciones y acción conjunta con los mismos, junto al respeto a su autonomía.
CRITERIOS DE POLITICAS A DEFENDER Y ACTITUDES NUEVAS
A nuestro entender, el PSC se encuentra en una situación vacilante, por no decir contradictoria, desde que llegó al Gobierno de la Generalitat. No tiene mayoría parlamentaria en el Parlament de Catalunya, y ello se refleja directamente en el mismo Govern de la Generalitat, lo que obliga a realizar una propuesta programática de gobierno condicionada y pactada con sus socios, así como a una presión demagógica y descalificadora de CiU, para provocar un enfrentamiento tras otro, al menos a nivel mediático, con el Gobierno (socialista) de José Luís Rodríguez Zapatero.
Sin embargo, tras las últimas elecciones generales (9 de marzo), con los excelentes resultados obtenidos por los socialistas en Catalunya, éxito que cabe atribuirlo a la unidad de acción reflejada durante la campaña entre el gobierno y el PSC, que expresa que el electorado no le ha pasado factura al gobierno central por los errores cometidos (AVE, trenes de cercanías, financiación según el nuevo Estatut…) ni al PSC; conjugado ello con los resultados negativos de sus socios de gobierno, ERC y IC-V, abre una nueva fase que da más margen para que los socialistas de Catalunya puedan acentuar más su estilo en el ritmo de la negociación con el gobierno central para el temas de las balanzas fiscales, la financiación a tenor de las nuevas reglas del nuevo Estatuto y el desarrollo del Estatut en toda su amplitud.
Respecto a las relaciones y negociaciones del Govern de la Generalitat y el PSC con el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero y el PSOE, hay que huir de una lucha fratricida que perjudicaría a ambos, por lo que, para su aplicación concreta, recomendamos lo siguiente:
1) Desarrollo, en los plazos pactados e inmediatos, del nuevo Estatut de Catalunya.
2) Publicación de las balanzas fiscales y explicación pertinente a la ciudadanía.
3) Defensa de la España plural defendida por el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero. Pero haciendo una labor pedagógica defendiendo los aspectos progresistas de una orientación federalizante.
4) Intercambio de valoraciones sobre la conveniencia y ventaja del Estado Federal entre las distintas organizaciones territoriales del PSOE, a través de seminarios, en Barcelona y en otras ciudades no catalanas; impulso de una revista del PSC, en castellano, para difundir en el resto de España, reflejando el citado debate, con el fin de que ésta polémica sea conocida por toda la militancia, y no sólo por la jerarquía de las diversas federaciones regionales.
5) Considerar como no adecuado que ahora sea el momento de volver a insistir sobre la recuperación del Grupo Socialista del PSC en el Congreso de Madrid.
Máxime porque no ayudaría nada en las relaciones con el Gobierno y el PSOE, sino todo lo contrario; porque no es una necesidad sentida como necesaria y urgente por la militancia del PSC; y, finalmente, porque el momento de no dar un paso atrás en este sentido fue tras el 23-F, con cuyo pretexto se renunció torpemente al mismo. Parlamentario. Fue entonces el momento político adecuado de echar un pulso político, como asimismo fue el momento adecuado para oponerse rotundamente a la LOAPA, que fue una “aberración jurídica y política”.
CRITERIOS RESPECTO A POLITICAS ECONOMICAS Y SOCIALES
No se trata aquí de hacer un catálogo exhaustivo de propuestas programáticas, dado el tipo de Ponencia-base que se ha redactado, pues ello será propio y adecuado hacerlo en alguna de las Conferencias políticas previas a las elecciones que de cualquier clase sean convocadas. No obstante, sí conviene hacer algunas aportaciones de calado, que se han de tener en cuenta en todo lugar y circunstancia.
1) El PSC debe hacer todo lo necesario para aparecer, comportándose como tal, como el partido de la justicia social. Como el partido de la mayoría de la sociedad catalana, como defensor de los intereses de los trabajadores y de los sectores populares. Este debe ser el principal referente, aunque pueda tener otros complementarios. Y a tal efecto, debe aplicar con todo rigor las políticas sociales que se acuerden (la ley de la dependencia, entre otras) y tomar medidas inmediatas y drásticas respecto al anormal funcionamiento de determinadas áreas, como el caso concreto de las listas de espera en el Institut Català de la Salut y luchando fuertemente contra las maniobras de privatización de la sanidad y los servicios sociales. Tal como está ocurriendo en algunas comunidades autonómicas, donde a costa de obtener beneficios para esos gestores privados, están mermando la calidad y asistencia al enfermo.
2) El PSC debe practicar en la acción política una acción consecuente, sobre todo en la exigencia de un comportamiento ETICO sus dirigentes de cualquier nivel y a sus cargos públicos. Debe difundirse entre la militancia, y exigirse con todo rigor, la prédica siguiente de Pablo Iglesias: “Para los cargos públicos, elegid a los mejores y más capacitados y vigiladles como si fueran canallas”.
3) El PSC, por medio de su articulación en el marco federal con el PSOE, así como desde el Govern de la Generalitat, debe incidir activamente por lo siguiente:
a) Por una democratización de las organizaciones de ámbito supranacional (ONU, FONDO MONETARIO INTERNACIONAL, BANCO MUNDIAL, ORGANIZACIÓN MUNDIAL DEL COMERCIO…) y contribuir que éstas jueguen un papel de servicio a los países subdesarrollados y que no se les impongan medidas que les impidan mejorar sus servicios y políticas sociales. Que se firmen y apliquen consecuentemente acuerdos contra la carrera de armamentos, la venta de armas y el narcotráfico.
b) Promover unos acuerdos, a nivel internacional, que terminen fulminantemente con los llamados “paraísos fiscales”.
c) Promover acuerdos para evitar movimientos especulativos de capital, con reglamentaciones muy estrictas al respecto. Con una obligación instantánea y rigurosa de las entidades financieras, de denunciar las infracciones que se cometan, bajo sanción penal, económica e incluso expropiatoria; legislando a favor del control o cogestión de los sindicatos presentes en cada entidad financiera para que detecten y denuncien cualquier anomalía que en este sentido se produzca.
d) Las socialistas y los socialistas debemos continuar siendo defensores de un sólido sector público, y que éste no ocupe simplemente el espacio marginal que le convenga al capitalismo o a la economía libre de mercado.
Desde la Generalitat de Catalunya, Ayuntamientos, Diputaciones y todos los organismos que presidamos debemos potenciar iniciativas de economía social que den lugar a la creación y consolidación de empresas de carácter social, como son las cooperativas, sociedades anónimas laborales, iniciativas de autoempleo que pongan en marcha emprendedoras/os, etc.…, que tanta tradición ha tenido en Catalunya, pues los recursos económicos que se le da a grandes empresas multinacionales es desproporcionado, teniendo en cuenta que su entrega en dinero, exenciones contributivas o de tesorería de la seguridad social, no les lleva a renunciar a presentar otro expediente de regulación al cabo de unos años, y en ningún momento dan seguridad sobre la no deslocalización de dicha empresa o parte de sus departamentos.
e) Los Ayuntamientos, que son la administración más próxima de los ciudadanos deben contar con los recursos y políticas adecuadas para atender a las necesidades de los ciudadanos, y a tal efecto el PSC debe practicar la siguiente política:
· Evitar la superposición de administraciones que se encarguen de gestionar los mismos servicios, y que ésta gestión sea llevada a cabo por los ayuntamientos, si éstos pueden asumir dicha gestión, por ser los más próximos a los ciudadanos.
· Debe llevarse a cabo dentro de todas las Administraciones un verdadero debate de la distinción y honor personal que debe sentir el funcionario que trabaja para la sociedad. Las futuras admisiones deben escrutar especialmente a los aspirantes a trabajar en la administración si tienen dicha vocación o no.
· Política de vivienda: Hay que llevar a cabo una política contra la especulación urbanística. Los ayuntamientos deben reservar el suelo público para su uso público. Hay que llevar a cabo un nuevo de modelo de vivienda de tipo sostenible, de protección oficial (ya sea de venta o de alquiler) de titularidad publica. Políticas de construcción que limiten y minimicen el tipo de barriadas de casas adosadas o unifamiliares aisladas tan de moda en el modelo de la propiedad privada, especulativa por si misma y no permitir nuevas urbanizaciones que agoten nuestros suelos forestales y recursos naturales de nuestra Comunidad.
f) Política hacia la juventud: una asignatura pendiente.
Hay que indicar en primer lugar que, como socialistas, no debemos hablar de la juventud en abstracto, pues es muy diferente la situación de la misma a tenor de su nacimiento (en familias acomodadas) que la que procede de familias modestas y con muy pocos recursos económicos. Unos tienen la vida asegurada, en virtud de la fortuna familiar, mientras que otros necesitan la ayuda de la Administración y de la sociedad para asistir a las enseñanza primaria, secundaria y universitaria; acceder a un puesto de trabajo digno y a una vivienda (de alquiler o de propiedad) asequible. Pero no sólo se trata que diseñar políticas de apoyo económico, sino que se trata de proyectar hacia la misma una serie de valores sociales: que combata el consumismo desaforado y extravagante, que avive el respeto y preservación de la naturaleza, que fomente los valores de la cooperación y la solidaridad intergeneracional y frene la intolerancia, la xenofobia y el racismo, con la valoración del esfuerzo y el compromiso social…
g) Integración de la inmigración: por una sociedad mestiza, paritaria, laica, democrática y social.
La desigualdad social existente a nivel mundial, que se expresa en una pobreza absoluta en los llamados tercer y cuarto mundo, frente a un Estado de Bienestar que es el santo y seña de las democracias europeas, es y seguirá siendo la causa de unos movimientos emigratorios que no se pueden controlar plenamente. Por lo tanto, hay que plantearse ayudar eficazmente al desarrollo en los países de origen, llegando y sobrepasando la cifra del 0,7% que tantas veces se cita, para frenar esa emigración constante de los países citados, y, a la par, facilitar una integración real de la inmigración que llega, y para ello hay que invertir más en vivienda y servicios sociales y de salud, y no como pasa en la actualidad que con el mismo personal y recursos se pretende asistir a la población autóctona y a la que sigue viniendo. Y la escasez o insuficiencia de dichos recursos provoca la insatisfacción de los autóctonos y provocan reacciones de xenofobia y racismo.
El PSC debe ser el Partido que diseñe toda una política para atender las nuevas necesidades de esta situación y una estrategia que permita una integración plena a los ciudadanos de otros países que vienen a trabajar: fomentando su afiliación en los sindicatos; evitando el dumping social y la competencia salarial a la baja, que afecte al poder adquisitivo alcanzado en su relación laboral por los restantes trabajadores autóctonos. Hemos de hacer un trabajo pedagógico a fin de persuadir a los nuevos inmigrantes de que pertenecen a una determinada clase social (obrera), que tiene unos derechos y unas obligaciones, que debe compartir con los restantes trabajadores autóctonos.
El PSC debe facilitar también a nivel legislativo el derecho de votos, de forma progresiva en las distintas convocatorias electorales, y de forma inmediata en las municipales.
En fin, hay que plantearse la existencia y convivencia en una sociedad, donde imperen y se vivan plenamente los valores republicanos del mestizaje, pariedad, la laicidad, la democracia y la protección social.
4 El PSC, debe incluir en sus discusiones, todos los elementos necesarios posibles para profundizar en la democracia y que estos, nos conduzca a la transformación de esta, en una practica mas participativa, y que combata la abstención cada vez mas significativa, como nos demuestran las ultimas elecciones a las que hemos concurrido, variando para ello el sistema actual, no es justo que en algunas circuncipciones los cargos electos necesiten de menos votos para sus designaciones “ el voto tiene que tener el mismo valor en cualquier lugar donde se ejerza”. Profundizar también significa renovar, y para ello los cargos públicos deben tener un tiempo limitado, lo mas idóneo que no repitan mas de dos legislaturas, y por supuesto ofrecer a la sociedad el derecho de elegir libremente a sus representantes en listas electorales abiertas, las socialistas y los socialistas no debemos temer a esas innovaciones, pues son los ciudadanos los que nos dan la fuerza y nos hacen garantes de la democracia, es por ello nuestra obligación mantener siempre viva y saludable la democracia.
LA CONSTRUCCIÓN DE UNA EUROPA SOCIAL. HACIA UN PARTIDO SOCIALISTA EUROPEO. EUROPA COMO SUJETO DE DERECHO INTERNACIONAL.
Formamos parte de la Unión Europea, una nueva plataforma supranacional que ha avanzado mucho en el ámbito de facilitar la libre circulación de bienes, de capitales y de personas y, sin embargo, le queda bastante por hacer en el diseño de una política social común. El rechazo del nuevo Tratado de la Unión por Francia y Holanda y las reticencias en otros muchos países es una prueba que en muchos países se expresa un descontento de los resultados y el futuro de dicha política común europea. La Unión Europea ha dado frutos importantes: la terminación de los repetidos enfrentamientos o guerras entre potencias europeas (Francia y Alemania, a la cabeza), como pasó en la Primera Guerra Mundial (1914) y la Segunda (1945). Y ha permitido, a tenor de la política de solidaridad y redistribución a favor de los países con menos nivel de renta y de estructuras y equipamientos, una cierta equiparación, de lo cual se ha beneficiado mucho España y Catalunya.
Pero es obvio que hay que abordar el déficit social de su dimensión, la otra pata para su completa construcción, porque o se aborda satisfactoriamente esta asignatura pendiente o Europa queda paralizada y expuesta a una progresiva ruptura de la misma.
El PSC debe seguir implicándose a fondo en la construcción y fortalecimiento de una PARTIDO SOCIALISTA EUROPEO, que articule y plantee acuerdos y propuestas del socialismo democrático en el ámbito de la Unión Europea. Hay que prepararse para el momento histórico en que los socialistas de Europa estemos al rente de la mayoría de gobiernos, para, entonces sí, dar un sesgo auténticamente social a la Unión Europea, contribuyendo así decisivamente a su consolidación.
La existencia de Europa como sujeto de derecho internacional es de capital importancia para la interlocución con otros países a nivel mundial, para ser un referente (de estructura democrática) de otros países que hacen esfuerzos por funcionar democráticamente y llevar a cabo acuerdos multilaterales que eviten nuevos enfrentamientos entre naciones y sociedades entre sí. Es importante que la Unión Europea defina una política exterior y de defensa común, e intervenga con voz única y unida en los grandes debates a nivel internacional.
En esta línea, hay que reforzar particularmente la iniciativa política del Presidente de Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, y su proyecto de la ALIANZA DE CIVILIZACIONES. Y revitalizar, tanto a nivel de contenidos socialistas, como de operatividad a la INTERNACIONAL SOCIALISTA, pues es una contradicción que éste instrumento de colaboración y coordinación de los socialistas y progresistas de todo el mundo, esté ausente o se inhiba en unas circunstancias en que los problemas se debaten y se resuelven o se complican a nivel global (internacional). Es decir, no se puede dejar que el nuevo capitalismo global (el capitalismo de siempre, el imperialista, el de las multinacionales) campen a sus anchas a nivel mundial sin que las organizaciones socialistas le opongan una eficaz resistencia, en colaboración con los potentes movimientos sociales, llamados de la antiglobalización. Pues otro mundo es posible… y necesario.
UN TEMA DE ESPECIAL IMPORTANCIA: LAS RELACIONES IGLESIA-ESTADO
España es un Estado aconfesional. No existe confesión alguna que sea profesada por el Estado. Existe una sociedad laica, que respeta el derecho individual a creer y practicar la religión que libremente escoja. Hemos optado por un sistema político en que exista una total separación de Iglesia y Estado, superando una unos antecedentes históricos de triste memoria.
Es inaceptable tener que aguantar la diaria intromisión de la Iglesia Católica en política y la descalificación reiterada de las leyes y proyectos sociales del Gobierno legítimo del Estado –presidido por José Luís Rodríguez Zapatero- como el aborto, matrimonio entre personas del mismo sexo, que era una necesidad pendiente de regulación legislativa, que no se impone a ningún católico, pero que, como derecho, sí es una opción legítima a utilizar por otros colectivos sociales.
El PSC no puede desentenderse sobre éste tema: y debe implicarse y explicar amplia y pedagógicamente la necesidad de dichas regulaciones y su carácter progresista, así como pronunciarse a que una situación anómala e injusta, como son los privilegios que goza la Iglesia Católica sean suprimidos, y que ésta organización religiosa, como hacen las restantes, se subvencionen con la cuota directa que les aporten desinteresadamente sus afiliados o por los servicios que ésta les presta individualmente. Además, como propietarios de un amplio patrimonio arquitectónico, inmobiliario y de otra índole, deben pagar las tasas e impuestos correspondientes, terminando con la actual exención (de carácter absoluto) de que vienen gozando. No es ya hora de plantearse, dentro del proyecto de reforma constitucional del que tanto se habla, de la también reforma (de modificación) del Art. 16.3 de la CE, quedando éste redactado, tras la supresión del resto que le sigue, en los siguientes términos: 16.3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal.
NUESTRO COMPROMISO Y POSTURA EN EL CAMBIO CLIMATICO Y SOSTENIBILIDAD DEL MEDIO AMBIENTE JUNTO A LAS NUEVAS ENERGIAS
Las socialistas y los socialistas, debemos tener siempre presente nuestro compromiso de acción en favor de la preservación del medio ambiente, facilitando desde los organismos donde estemos representados medidas que permitan la sostenibilidad entre los nuevos recursos medioambientales y nuevas energías, en completa armonía de estas, con nuestro planeta.
El desarrollo sostenible parte de tres conceptos fundamentales, ambiental, economía y social, podemos considerar social por la relación entre el bienestar social con el medio ambiente y la bonanza económica. Deben pues satisfacerse las necesidades de la sociedad como alimentación, ropa, vivienda y trabajo, pues si la pobreza es habitual, el mundo estará encaminado a catástrofes de varios tipos, incluidas las ecológicas. Asimismo, el desarrollo y el bienestar social, están limitados por el nivel tecnológico, los recursos del medio ambiente y la capacidad del medio ambiente para absorber los efectos de la actividad humana.
Ante esta situación, es necesario plantear la necesidad de mejorar la tecnología y la organización social de forma que el medio ambiente pueda recuperarse al mismo ritmo que es afectado por la actividad humana. Pues el capitalismo, al estar basado en el crecimiento y acumulación constante de bienes, incrementando el ritmo de crecimiento, es ecológicamente insostenible.
Las nuevas energías, la sustitución del petróleo por nuevas fuentes de energía para cubrir las crecientes necesidades de consumo, acrecentadas día a día, por un consumismo agresivo, donde ya no sabemos donde aparcar tantos vehículos, lo que representa un conflicto permanente, en la movilidad de grandes y pequeñas ciudades, ha hecho que se busquen nuevos combustibles.
Entre estos se abre camino los nuevos biocombustibles, el uso de estos, tiene impactos ambientales negativos y positivos. Los impactos negativos hacen que, a pesar ser una energía renovable, no sea considerado por muchos expertos como una energía no contaminante. Las primeras producciones de biocombustibles sólo se utilizaban los restos de otras actividades agrícolas, pero con su generalización y fomento estos en los países desarrollados, origina que en los países en desarrollo donde no tiene legislaciones que protejan el medioambiente, estén destruyendo sus espacios naturales, para crear plantaciones de cultivos desarrollados para tales fines, incluso destinando sus propios cultivos que sirven para la alimentación de sus poblaciones. (Ej.… para llenar el deposito de combustible un todo terreno, es necesario la cantidad de maíz que una persona “que su dieta se base principalmente en el mismo vegetal”, durante toda su vida.
FOMENTAR LA PARTICIPACION POLITICA
La enseñanza de los valores cívicos debe ser implantada desde el sistema básico escolar. Su práctica a partir de la más temprana edad debe guiar la actuación de todas las instituciones del Estado. La enseñanza de la asignatura sobre la CONVIVENCIA y VALORES CIVICOS es de capital importancia para crear una infancia y una juventud cívica, defensora de los principios de libertad, igualdad y solidaridad, que dé lugar, como resultado, a una ciudadanía que defienda y se comporte cívicamente y sea capaz de vivir en una sociedad mestiza, partidaria, laica, democrática y solidaria.
Las conquistas políticas y sociales no son conquistas definitivas y para siempre. Estas se ganan y se pierden a tenor de la correlación de fuerzas políticas y sociales existentes en cada momento histórico. El PSC debe formar a la ciudadanía con este discurso y advertirle, con toda la pedagogía y con el tacto necesario, pero que se le llame la atención, sobre la reversibilidad de las conquistas sociales que ahora se gozan, si los trabajadores y sectores populares y progresistas se desmovilizan, se desorganizan y se desentienden de la “res pública”, de los asuntos públicos.
Pero también es verdad que los mismos políticos, la llamada “clase política”, no es ajena a fomentar dicha decepción ciudadana por la política en general.
Hace falta una regeneración de la actuación de los políticos, con carácter prioritario, pues nos podemos encontrar un día, en que de la noche a la mañana, el nivel de absentismo sea mayúsculo o de que el descontento se canalice hacia plataformas políticas de carácter electoral (personas mayores, defensores de los animales, defensores de la caza, de los que reivindican una sociedad de ocio constante, o de las “Ciciolinas” y Berlusconis al Poder, etc.), como paso previo a la aparición de organizaciones ultraderechistas y fascistas (Austria, Bélgica, Italia, Francia…).
Como medidas y correctivo inmediato, corresponde acordar al PSC una actuación basada en que:
o Se elabore un programa teniendo en cuenta la naturaleza socialista del Partido. Ello garantizará la movilización mayoritaria de la sociedad, pues nuestra base social y electoral es mayoritaria: trabajadores de todas clases, sectores populares y profesionales e intelectuales que por formación intelectual han llegado a comprender que el mejor proyecto que puede gestionar y transformar democráticamente a la sociedad es el proyecto socialista.
o El programa con que se comparezca a las elecciones, debe cumplirse desde las instituciones. El desapego de la política viene motivado en gran parte porque los políticos prometen una cosa y hacen otra.
o La gente normal, que no llega a final de mes, lo que más le irrita es el comportamiento inmoral de los políticos que están en dicha actividad para enriquecerse. Y como hay excesivos ejemplos de todos conocidos, no es necesario señalar ningún nombre en particular. Por lo tanto, para escoger a un candidato a un cargo de la Administración pública uno de los valores con que debe contar principalmente es el de la honestidad. La ética en el comportamiento de la acción pública y en la gestión de los fondos públicos es uno de los valores que son determinantes para que los socialistas obtengan el mayoritario apoyo electoral, pues quien suele ser más exigente y vigilantes del comportamiento ético de sus elegidos son los votantes socialistas.
Finalmente, no nos queda más que desea un feliz y provechoso IX Congreso del PSC, coincidente con el 30º aniversario del Congreso de la unidad de los socialistas de Cataluña, pues sus resoluciones, y la aplicación de éstas posteriormente, son fundamentales para terminar las situaciones de injusticia social que aún existen, la mejora y funcionamiento de los servicios sociales y las condiciones de vida (económicas, de seguridad en el trabajo, de acceso a la educación a todos los niveles, a una vivienda digna y asequible, etc.) de todos –absolutamente todos- los que vivimos y trabajamos en Cataluña.
Para ello, se necesita un gobierno de izquierdas en todas las instituciones, y un PSC con un programa socialista y progresista, con una buena organización de cuadros políticos y con el consiguiente apoyo electoral que haga posible el llevar a cabo los compromisos electorales, inserto y movilizando a la sociedad, a fin de transformar y mejorar también a ésta. Vaya, pues, el presente documento como contribuir a hacer realidad estos deseos.
Barcelona, 27 de mayo del 2.008.
La Junta Directiva del CEDESC
lunes, 5 de mayo de 2008
VIAJE A TOULOUSE 1 DE MAYO 2008
Crónica de viaje:
El día 1 de mayo se celebro en la ciudad de TOULOUSE (Francia), en coincidencia del día internacional del trabajador, unos talleres de discusión política, organizadas por “Les amis du temps des Cerises”, donde se abordaron diferentes cuestiones relacionados con la unidad de izquierda en torno a la revista editada y dirigida por Pierre Timsit.
Los talleres de discusión tenían los siguientes títulos:
- Colorear la ciudad con los colores de una República Mestiza, Feminista, Democrática, Social y Laica.
- Los ciudadanos y Europa.
- La izquierda Unida en la ciudad, en su diversidad.
Los talleres se unificaron en uno solo, donde la discusión fue bastante dinámica, que desde distintos puntos de vista, pero coincidentes en su objetivo, se fueron desarrollando con diferentes análisis y propuestas, por los distintos participantes, destacamos la asistencia de Claude Touchefeu (Partido Socialista Francés, Teniente de Alcalde Ayuntamiento de Toulouse); Frederic Schmalzbuer (Partido Die Linke, Alemán, miembro del comité nacional, y diputado); Jean Paul Nail ( Partido Socialista Francés, de Marsella y miembro de Democracia y Socialismo); Virginia Houadec (Cercle Jaurés /L.Michel); Abdul Djhuri (Partido Socialista Frances, ICE); Pierre Timsit (Partido Socialista Francés, RMA, Toulouse); Javier Riesco (LCR, Francia); Antonio Ruiz (Partido Socialista de Catalunya, presidente del CEDESC); Pau Sanromán (Partido Socialista de Catalunya, vocal del CEDESC, con la compañía y participación de militantes de PSF, PCF, LCR, Sindicalistas, asociaciones de Izquierda y diferentes entidades Culturales, agradecemos especialmente al Compañero Joaquin Jiménez, del PSF, y también del PSOE Extremeño, residente en Toulouse, que nos brindo su amistad y su conocimiento de la lengua Francesa que nos sirvió de traductor.
La jornada finalizo con un recital de Música a cargo de diferentes vocalistas que fusionaron los distinto estilos músicales que representaban sus orígenes Magrebies y Africanos, vocalistas de tercera generación nacidas en Francia, y un grupo de música Folk-rock.
ENCUENTRO EN TOULOUSE
La segunda parte del viaje, nos dieron cobijo en su casa los compañeros CARMEN GARCIA y JOAQUÍN SÁNCHEZ, compañeros militantes del Partido Socialista Obrero Español PSOE, de la agrupación exterior de Toulouse.
La acogida fue extraordinaria, por varios motivos, entre ellos citar que junto a nuestro Compañero Antonio Ruiz, Joaquín Sánchez, fueron miembros de la Ejecutiva de las Juventudes Socialistas de España, que en esos momentos estaban situadas en el exterior del territorio Español , en concreto en Toulouse, se trataban de los años sesenta.
Las conversaciones con estos compañeros, han sido de un valor pedagógico impresionante, siguen impregnando ideología socialista y internacionalista, no solo por sus explicaciones verbales, incluso a través de todos sus orificios porosos que sudan ideología socialista, maravilloso realmente, escuchar frases que nos hagan recordar a los Fundadores de nuestro Partido, Pablo Iglesias, Largo Caballero y otros mas actuales como Gabriel Pradal, etc.
Momentos que pudimos compartir con otros compañeros como Agapito, también miembro del PSOE y PSF, que nos hizo reflexionar entre con frases como “la importancia de ser como un grano de arena dentro de los cimientos de las bases del Socialismo para sostener propiamente al Socialismo” muchas gracias compañeros por los momentos que nos habéis hecho pasar en vuestro hogar.
Crónica de Pau Sanromán 3 de Mayo de 2008







